La lucha no violenta como forma activa de conflicto político sin el uso de la fuerza física.
La lucha no violenta es una forma activa de conflicto político y social en la que los individuos y los movimientos enfrentan la injusticia, la opresión o el autoritarismo sin recurrir al uso de la fuerza física. A través de métodos como protestas, huelgas, boicots, desobediencia civil y acciones simbólicas, esta forma de lucha busca generar presión sobre los poderes establecidos para promover cambios concretos, proteger derechos o democratizar estructuras de poder.
A diferencia de la pasividad o la sumisión, la lucha no violenta es una estrategia consciente, organizada y valiente que moviliza el poder ciudadano, fortalece la cohesión social y puede deslegitimar al adversario sin recurrir a la violencia.
